¿QUÉ ES LA PORNOGRAFÍA? [Salmo 101:3]

LA PORNOGRAFÍA

Tabla de contenidos

¿Qué es la pornografía?

  • La pornografía es exhibir una conducta erótica con el fin de provocar lujuria y placer sexual.
  • La palabra pornografía tiene sus raíces en el sustantivo griego pornè que significa “ramera”.
  • La pornografía envilece la sexualidad humana y ridiculiza los valores cristianos promoviendo la lujuria e inmoralidad.

En su raíz, los componentes de la palabra pornografía significan prostituta y escribir. La palabra originalmente denotaba “escribir acerca de las prostitutas” (πορνογράφος). Las ilustraciones son consideradas un derivado del uso de la escritura: “graphos”.

El verbo derivado de porne (en su raíz) significa vender, exportar o traficar, haciendo referencia a las prostitutas, quienes eran vendidas. Por lo que podemos afirmar que la pornografía (en su significado original) es un sinónimo de esclavitud y cautiverio. Y, de hecho, la pornografía comercializada de nuestros días no es más que un derivado de la prostitución, la prostitución visual, hombre y mujeres vendiéndose para producir productos gráficos de excitación y explotación sexual.

En las Escrituras, el vocablo se asocia con una gama más amplia que abarca diversos actos de “inmoralidad sexual” como: incesto, fornicación, adulterio, orgías y actos sexuales en cultos religiosos.

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PORNOGRAFIA Y MASTURBACION


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En la Biblia

Las Escrituras nos dicen claramente que debemos guardar nuestros ojos de ver imágenes pecaminosas:

  • Salmo 101:3
  • Job 31:1
  • Isaías 1:16
  • 1 Corintios 6:18–20.

Aunque la pornografía no involucra a dos personas en el acto físico, la Escritura lo ve como el comienzo. Jesús afirmó que es en el corazón de donde se forman los adulterios (Mateo 5:28) y, por ende, debíamos sujetar nuestros ojos a medidas estrictas.

Algunos personajes o relatos bíblicos que podrían ejemplificar este tema:

  • El rey David y Betsabé en 2 de Samuel 11.
  • Este es un claro ejemplo en donde vemos las consecuencias y qué tan lejos nos lleva mirar aquello que puedo conducir al deseo sexual inapropiado y a cometer pecado, evidentemente cuando no sabemos controlar dicho deseo.
  • La inmoralidad sexual a la que estaban atadas las personas en 1 y 2 de Corintios.
  • Números 14:1–4 y Éxodo 16:1–3.

La similitud de Israel anhelando lo que tenían cuando estaban en cautiverio es equivalente a la esclavitud que crea la pornografía.

¿Es pecado masturbarse y ver pornografía?

Observaciones generales y pensamientos claves

La pornografía y la masturbación no solamente son vistas con normalidad por el mundo, sino que también son recomendadas por profesionales de la salud como una forma “sana” de explorar/conocer tu cuerpo, o como una forma de expresión de la sexualidad y son ampliamente “aplaudidas” entre círculos de amistad.

Puede estar asociada con los siguientes problemas:

  • Depresión
  • Ídolos de poder o control
  • Fantasías sexuales
  • Masturbación
  • Egoísmo
  • Violación
  • Falta de contentamiento

Información clave:

  • Va acompañada de masturbación
  • La pornografía afecta la vida completa: Lucas 11:34–36; Santiago 1:14–15.
  • La pornografía afecta todas las relaciones de aquellos alrededor de quienes están cautivos por ella. Es una expresión máxima de egoísmo.
  • La pornografía crea una adicción tan fuerte como la originada por sustancias como la heroína.

POSIBLES CAUSAS Y SÍNTOMAS

Síntomas:

Manifestaciones o consecuencias que se presentan asociadas a la pornografía:

  • Masturbación
  • Culpa
  • Vergüenza
  • Insatisfacción
  • Incapacidad de relacionarse sanamente con otras personas
  • Concepto erróneo de la sexualidad (o del sexo)

La pornografía es un síntoma de un problema en el corazón; se esconde detrás de una idolatría (el dios sexo, el dios “yo”). Por medio de preguntas, el consejero puede llegar a la raíz de este problema.

Causas

Algunos factores por los que la gente recurre a la pornografía:

  • Curiosidad por el sexo (especialmente en jóvenes que han crecido en un entorno donde no se habla de este tema, donde hablar de sexualidad es un tabú).
  • Aburrimiento / tiempo libre.
  • Evasión o escape de la realidad (fantasías).
  • Idea errónea de “recompensa”.
  • Comodidad (accesibilidad o facilidad).
  • Miedo al rechazo (deseo de encajar en el grupo de iguales cuando estos sí consumen pornografía).
  • Sistema de venganza.
  • Anhelo de sentirse amados, deseados, apreciados, queridos, etc.
  • Sentimiento de soledad, especialmente si no se tiene pareja.

CONSEJO BÍBLICO

Doctrinas principales aplicables

  • Evangelio
  • Cristología
  • Doctrina propia (Dios)
  • La omnisciencia de Dios
  • Doctrina de la depravación total
  • Arrepentimiento
  • Doctrina de libertad al cautivo
  • Doctrina del pecado
  • Doctrina del placer de la sexualidad lícita
  • Doctrina de la creación/diseño
  • Sexualidad bíblica

Elementos a considerar en el proceso de consejería

  • Lo fundamental del proceso de consejería en cada tema es presentar el evangelio; y esta no es la excepción. Es sumamente importante que, aunque el aconsejado sea “cristiano de años” se le presente evangelio. Conforme avancen las sesiones, el consejero se dará cuenta de qué elementos del evangelio perdió de vista u olvidó el afectado.
  • Gracia: en la gracia podemos encontrar perdón, en ella podemos ser transformados, encontramos arrepentimiento y la gracia nos da esperanza.
  • Cuando se vea la Doctrina de Dios, su omnisciencia: Dios lo ve todo, nada está oculto para Él: Salmo 90:8; Salmo 139:7–12.
  • El consejero no debe tratar todo transgresor de forma estándar. Existen diversas situaciones y diferentes niveles de lucha, que vienen determinados por factores como: la edad a la que por primera vez fueron expuestos a la pornografía, temperamento personal, situación social, madurez espiritual, etc. La pornografía puede ser un escape de otros problemas que deben ser tratados. Por ejemplo: una persona con falta de gracias sociales, que difícilmente encaja, puede recurrir a la pornografía para sentir la atención social que falta en su vida.
  • El consejero no debe tratar con el aconsejado de manera superficial. Muchos de los involucrados no hablan de este tema con transparencia dada la vergüenza que les causa su pecado. Es importante saber qué preguntas hacer y cómo hacerlas para llegar al meollo del asunto.
  • El consejero debe tener el sabio equilibrio de comunicar el perdón absoluto de Dios sin que este se use como licencia para seguir pecando. La pornografía no es un mero nudismo, es una cultura decadente que arrastra a sus víctimas a participar mentalmente de cosas que nunca se pensaban capaces y, por ende, genera una culpabilidad, adicción y daño al alma que deben ser manejados equilibradamente.
  • El consejero no debe solo tratar el daño que el aconsejado se ha causado a sí mismo, sino también los daños a terceros, particularmente si la persona es casada.
  • Rendición de cuentas. La pornografía no puede lucharse a solas y a oscuras. Cuando el aconsejado no tiene a alguien a quien rendir cuentas le será fácil recaer. La persona a quien el aconsejado está rindiendo cuentas debe ser una persona madura y que, si batalló en esta área, lograra una victoria en Cristo.

◦   2 Timoteo 2:21–22

◦   Gálatas 6:1–2

◦   Debes recurrir a tu menor en el momento de la tentación; ya sea viéndose en persona o hablando por teléfono para que puedan orar juntos.

  • Medidas radicales

◦   Pensamientos

◦   El uso del tiempo: el consejero debe conocer la agenda de su aconsejado para, juntos, poder administrar bien el tiempo y no tener tiempos muertos/agenda libre en donde se pueda dar entrada a este pecado nuevamente.

◦   Cortar el acceso a la pornografía. La primera medida de contención que se debe hacer es cortar de raíz la fuente (o fuentes) en donde se consume pornografía. Ya sea un smartphone o computadora, redes sociales, páginas de internet, revistas, películas o series, plataformas, etc. Es importante que el consejero no sea suave en estas medidas y que puedan ser creativos e inteligentes para que el aconsejado pueda continuar con una vida productiva (en el trabajo o la escuela) cuando se trate de aparatos electrónicos. Para estos casos, existen aplicaciones que restringen el acceso a ciertas páginas y que limitan la aparición de ventanas emergentes o bloquean imágenes.

  • Es vital tener una consciencia clara de la gravedad de este pecado y quitarlo por completo de la vida: Salmo 32:3–5; Salmo 119:37; Romanos 13:14.
  • Leer (incluso aprenderse de memoria) la carta a los Filipenses (entre muchos otros libros bíblicos) será de gran ayuda para el aconsejado. El consejero podrá después definir las porciones bíblicas específicas a memorizar o en las que meditar.

LO QUE LA PSICOLOGÍA CRISTIANA DICE

Definición

Es la exhibición explícita de todo tipo de material de carácter sexual, ya sea desnudez o acciones sexuales.

Características

  • Se calcula que el 80% de los hombres y el 40% de las mujeres han consumido pornografía alguna vez.
  • Si bien siempre han existido diferentes maneras en que se presenta la pornografía, con el avance de la tecnología ha aumentado de forma exponencial la posibilidad de acceder a ella, y de manera anónima.
  • La adicción a la pornografía actúa en el circuito de recompensa cerebral de la misma manera que la adicción a las sustancias tóxicas.
  • Cuando realizamos una actividad que nos resulta placentera, el cerebro produce una sustancia química llamada dopamina, que es la encargada de producir la sensación de placer. Cuando esto sucede, el cerebro busca repetir el comportamiento para liberar más dopamina.
  • Ver pornografía provoca una descarga excesiva de dopamina y, por tanto, una sobreestimulación en el sistema de recompensa cerebral.
  • Al igual que en otras adicciones, se produce el efecto de tolerancia. Significa que se necesitará cada vez mayor consumo, o de contenidos más fuertes, para mantener los niveles de liberación de dopamina, es decir, el nivel de placer.
  • La adicción a la pornografía puede producir numerosas consecuencias negativas como:

◦   Problemas sexuales y de pareja: las escenas sexuales que se exhiben generan falsas expectativas en quienes las consumen, pues muestran una sexualidad distorsionada e irreal. También produce que se sienta más placer viendo pornografía que mediante las relaciones sexuales normales.

◦   Problemas emocionales, relacionales, y en las rutinas: toda conducta adictiva genera sentimientos de depresión y ansiedad. La persona cada vez pasa más tiempo consumiendo o pensando en la pornografía, por lo que abandona o descuida otras áreas de su vida, como las relaciones personales, las responsabilidades laborales o académicas, etc. La culpa, la vergüenza y la desvalorización personal son muy frecuentes.

◦   Problemas espirituales: todo pecado interrumpe la comunión con Dios. Ser cautivo de un hábito pecaminoso sin duda genera una gran angustia en el creyente. El caer repetidamente en este pecado suele llenarlo de dudas y temores acerca de la realidad de su conversión.

Causas

  • Haber sufrido abusos y situaciones de sobreestimulación sexual a temprana edad.
  • La simple exposición a estos contenidos, ya sea intencional o casual, genera una intensidad de placer que buscará ser repetida.
  • El aislamiento y el carecer de las habilidades sociales necesarias para relacionarse con otros, y en especial con el sexo opuesto, pueden causar la búsqueda de esta actividad como un sustituto distorsionado de las relaciones normales.
  • Tener una baja autoestima puede ocasionar el sentimiento de que, en el ámbito secreto e íntimo de la pornografía, es en el único lugar donde se tiene control y poder sobre las situaciones y las personas.
  • La influencia social y de los medios de comunicación, que intentan presentar la pornografía como un simple entretenimiento, o aun como una actividad saludable para la vida sexual.
  • Como otras adicciones, frecuentemente sirve como un escape para evitar afrontar emociones desagradables o situaciones problemáticas, convirtiéndose luego en un mayor problema.

Enfoque

  • La pornografía afecta tanto a jóvenes como a adultos y, debido al fácil acceso de la tecnología, también a los niños. Afecta a los solteros y a los casados, a creyentes nuevos y a los de muchos años. Cada situación y etapa de la vida en que esto suceda tendrá sus particularidades, que el psicólogo o consejero buscarán entender. Descubrir la causa y la función que cumple esta adicción será útil para tratar mejor el caso.
  • Explicar cómo funciona el comportamiento adictivo ayudará a afrontar mejor las fases del proceso. Por ejemplo: los altibajos emocionales que oscilarán entre la ansiedad, la desesperación, la confianza excesiva, el descuido, etc.
  • Se deberá trabajar en el manejo de la ansiedad, en la elaboración de nuevos hábitos, en identificar las situaciones que provoquen riesgos de recaídas y en tomar las medidas de cuidado necesarias. Por ejemplo: no ir al baño con el celular, no tener la computadora ni el teléfono en el cuarto al ir a dormir, utilizar software que filtre las páginas de internet con contenido sexual, etc.
  • Las medidas de cuidado mencionadas son necesarias, pero no suficientes. El creyente debe encontrar la principal motivación para vencer este pecado en su relación con Dios. Necesita examinar su vida espiritual para descubrir en qué momento y por qué motivo ha descuidado su relación con él.
  • El disfrutar de la relación con Dios y de servirle provocarán en el creyente el deseo de evitar todo aquello que le robe este disfrute, incluyendo la pornografía.

“Así que les digo: vivan por el Espíritu, y no seguirán los deseos de la naturaleza pecaminosa”

“Las obras de la naturaleza pecaminosa se conocen bien: inmoralidad sexual,

impureza y libertinaje…”

Gálatas 5:16; 19

Palabras de Karen Lacota 

Karen Lacota 

Karen Lacota 

Soy esposa, madre, líder, autora de libros, directora de un colegio y de diferentes iniciativas que impulsan el liderazgo. Ese rol multifacético nutre mi vida y mis conocimientos en todo lo que hago.

Karen Lacota 

Es sabido que hay una gran cantidad de padres que permiten que sus hijos adolescentes utilicen la computadora en áreas privadas de la casa, tales como el dormitorio o un escritorio apartado. 

La mayoría de estos padres no tienen programas de software para controlar los sitios que visitan sus hijos o para saber con quienes interactúan estos en la red. Y esto sin contar el acceso ilimitado a internet a través de los celulares, sin que exista ningún tipo de supervisión por parte de los padres.

Tal es el caso de Joel, un adolescente que comenzó a mirar pornografía en el celular a los 10 años de edad. Al cumplir los 13 años ya conocía cientos de páginas pornográficas en la red, y se masturbaba todos los días de la semana durante la noche, cuando sus padres ya se habían ido a dormir. Afortunadamente, a los 15 años se acercó a un consejero de la iglesia para pedir ayuda, pues reconocía que había perdido el control y que necesitaba ayuda para dejar estas conductas… Su caso podría haber terminado mucho peor.

En su libro «Consejería Bíblica» (tomo 3), Chap Clark y Tim Clinton explican que «la pornografía y la masturbación se dan juntas con frecuencia. Según los expertos existe un fuerte vínculo entre ellas y la fantasía, y que quienes se masturban utilizando imágenes o elementos pornográficos caen en la adicción al sexo. Por su misma naturaleza, la pornografía degrada a la gente y la convierte en objetos para satisfacer el placer de otros. Si se permite convertir a alguien en objeto regularmente para obtener alivio sexual, costará trabajo tratar a los demás con respeto e interés.»

Durante una capacitación internacional de liderazgo, el reconocido autor y líder Josh McDowell se refirió a los resultados de un estudio que había realizado sobre el aumento de los sitios web de pornografía, aumento que presentaba una escala exponencial desde 1998 hasta la fecha. ¡Y todo a un clic de distancia! Mencionó que tomaría miles de horas el ver todos los sitios web pornográficos que existen. En otras palabras, ¡hay mucha pornografía allá afuera!

Uno de los principales problemas de la pornografía es la depresión a la que conduce, sumada a los serios problemas que ocasiona en la conducta sexual. Esto es porque no solo se necesita cada vez más, sino que se necesita «diferente» para mantener los niveles de dopamina en el cerebro. Una persona podría, por ejemplo, pasar de la pornografía heterosexual al lesbianismo y la homosexualidad, y luego a la bestialidad, hasta llegar a la peor de todas, la pornografía infantil. Tristemente, además, a esto le siguen otros efectos: la desensibilización (con el correr del tiempo las conductas comienzan a verse como aceptables) y la actuación (se tiende a imitar las conductas aprendidas).

Todo esto sin contar el problema de la masturbación compulsiva que está relacionada al consumo excesivo de pornografía, la cual puede provocar alteraciones sexuales, como la eyaculación precoz, y alteraciones en el sueño, ya que por lo general los adolescentes que han sido presa de esta adicción permanecen despiertos consumiendo material pornográfico a la noche, lo cual afecta también su rendimiento académico y su relacionamiento interpersonal, puesto que tienden a aislarse de los demás. Pronto, el adolescente que lidia con la pornografía no encuentra otra actividad de la cual disfrutar, a la vez que experimenta un gran sentido de culpabilidad, ansiedad e irritabilidad cuando por alguna razón se ve obligado a pasar horas o días sin consumirla.

Como verás, este es un tema complejo que, como educadores y consejeros, debemos trabajar estratégicamente desde la edad más corta posible. En las iglesias, dentro de nuestro plan estratégico de formación de niños y adolescentes, debemos contemplar programas que fomenten la educación correcta sobre la sexualidad, y la prevención de adicción a la pornografía.

Y si bien es cierto que ante la adicción es recomendable una intervención profesional, existen algunas acciones que puedes recomendarles a tus adolescentes durante el proceso, para ayudarlos a ser libres de la pornografía:

Guíalos a tener una relación íntima con Dios

Cuando los adolescentes tienen un encuentro personal con Jesús, son fortalecidos por el Espíritu Santo, tal como dijo Pablo: «…porque cuando soy débil, entonces soy fuerte» (2 Corintios 12:10). Solo Él puede darles la libertad que necesitan. Por lo tanto, enséñales a tener un devocional diario, a orar todos los días, y a leer la Biblia, para que sean «transformados mediante la renovación de su mente» (Romanos 12:2). Aliéntalos a aprenderse versículos que hablen sobre la aceptación y el amor de Dios. Háblales del deseo de Dios de tener una relación personal con ellos, y de cómo el pecado inhibe nuestra capacidad de acercarnos a Él.

Anímalos a realizar ejercicios físicos

La actividad física es recomendada para tratar cualquier adicción, y en especial la pornografía, porque ayuda con el estrés y contribuye a la distracción de todo aquello que los conduce hacia la adicción, redireccionando la energía y el pensamiento hacia actividades que fomentan el bienestar emocional y la salud física. Sugiéreles actividades como salir a caminar, correr, o practicar algún deporte.

Ayúdalos a desarrollar un sistema de salvaguarda

Cambiar un hábito requiere tomar medidas prácticas para adquirir nuevas conductas. Por ejemplo, puedes sugerirles eliminar las fuentes de acceso a pornografía, tener cuidado especial con los contenidos de las películas, los libros y cualquier otro material audiovisual, tener cuidado con las conversaciones entre amigos, ajustar el horario de sueño, dejar las puertas de la habitación abiertas, rendirle cuentas a alguna persona de confianza, y formar un grupo de amigos con la misma fe en Jesús para que pueden acompañarlos y alentarlos, involucrándolos a actividades de recreación y espirituales, tales como un grupo de discipulado, de estudio bíblico, o de oración.

Oriéntalos hacia nuevos intereses

Las adicciones alejan a las personas de sus intereses y limitan la adquisición de otros nuevos, porque las mantienen ocupadas la mayor parte de su tiempo. Hazles a tus adolescentes preguntas sobre las actividades o cosas que les agradaba realizar antes de caer en la adicción a la pornografía. Aliéntalos a que se involucren dentro del grupo de jóvenes de la iglesia, a que realicen servicios comunitarios en su tiempo libre, a que tomen clases de algún instrumento musical, baile, canto o pintura, o a que practiquen algún deporte.

Realiza una intervención

Cuando ya hayas llevado adelante varios intentos de ayudar al adolescente a salirse del estado de riesgo sin resultados exitosos, es oportuno que inicies un periodo de intervención en el que familiares y personas referentes lo confronten para establecer un plan de modo que reciba el tratamiento adecuado. Para ello, involucra a los padres y a alguna persona importante para el adolescente dentro de su escuela, como un docente o un consejero escolar, para que él pueda recibir un acompañamiento cercano dentro de su entorno. En casa, los padres pueden supervisar sus horas de estudio y de descanso, y sus hábitos. También pueden brindarle apoyo y afecto, los cuales serán fundamentales para que se sienta contenido. En la escuela, pueden animarlo a que participe en actividades extracurriculares, o realice trabajos de voluntariado, o reciba apoyo si presenta bajo rendimiento académico, y pueden proporcionarle también consejería psicológica. Además, pueden involucrarlo más en algún área, dándole responsabilidades especiales, para así ocupar su mente y su tiempo en cosas productivas.

Para ayudar a todos los adolescentes en tu grupo, pon énfasis en el plan de Dios para cada vida, en su voluntad de que disfrutemos el sexo dentro del matrimonio, y en la importancia de guardar la mente, el corazón y el cuerpo. Además, trabaja en la prevención, y en ofrecerles las herramientas necesarias para identificar el peligro. Y, por supuesto, a aquellos que se encuentran envueltos en este dilema, ofréceles sostén emocional y anímalos a buscar la ayuda que necesiten.

Palabras de Adrián Intrieri

COMPARTIENDO LA VERDAD

Adrián Intrieri

Licenciado en psicología y se especializa en la problemática adolescente. Recorre el continente dando conferencias y talleres sobre adolescencia, autoestima, identidad y cómo establecer buenas relaciones entre padres e hijos, en universidades, colegios, ministerios, radios y canales de televisión e iglesias.

Adrián Intrieri

El número de personas que consumen pornografía es cada vez mayor. En algunos círculos de adolescentes, incluso, se ve como extraño que alguno decida no ver pornografía. Esto provoca que muchos adolescentes se conviertan en adictos a la pornografía simplemente por la presión del grupo o por una necesidad de pertenencia. Por eso, desde el liderazgo, enseñarles a los adolescentes que obedecer a Dios tiene un costo, pero que vale la pena pagarlo, es lo más saludable y sabio que podemos hacer.

A diferencia de otras epidemias, la pornografía crece de manera silenciosa y oculta. Y no hace acepción de sexo: tanto hombres como mujeres consumen y generan pornografía.

Uno de los errores que tradicionalmente han cometido los consejeros es tratar de enfrentarla con argumentos morales y no funcionales. Se les ha enseñado a los jóvenes que «la pornografía es mala» sin capacitarlos para enfrentarla. El problema está en que si nuestro argumento es simplemente que «es mala», no llegaremos a comprender que el problema radica en lo que la pornografía genera en la mente de los adolescentes. ¡Su mayor problema es que distorsiona los pensamientos, creando todo tipo de conductas de descarga que se vuelven compulsivas!

A ver, expliquemos mejor esto. Quienes producen pornografía te presentan un producto que parece deseable, pero entre líneas te lanzan también una serie de mentiras peligrosas. Un ejemplo es que, tanto en los hombres como en las mujeres, la cuestión está centrada en el cuerpo, con una mirada extremadamente egoísta. De ahí que se instalen en la mente de quien consume pornografía ciertas conductas que tienen que ver con convertir en objetos a los hombres y las mujeres. Cuando me refiero aquí a objeto, quiero decir que las demás personas se vuelven objetos que se espera que brinden satisfacción sin importar las consecuencias.

Otra mentira es la cuestión de la duración de las relaciones sexuales, ya que la pornografía hace parecer que lo ideal es que el tiempo sea interminable. Estas mentiras y otros muchos engaños promueven comparaciones y producen fuertes sentimientos de inferioridad en las personas que consumen pornografía. Las mentiras de la pornografía denigran a la mujer y humillan al hombre. El problema es que, si no las reconoces, y en cambio las aceptas, ¡ellas distorsionan tu comprensión de la sexualidad! El sexo no es como la pornografía dice que es. Dios diseñó la relación sexual no solamente con el fin de la procreación, sino también con el fin de proveer placer en el matrimonio. Pero la pornografía empobrece y enferma, tornándose con el tiempo ingobernable e invadiendo progresivamente todos los momentos de la vida de quien la consume.

Algunas ideas prácticas que puedes darle a un adolescente para ganarle a la pornografía, son:

Reconoce que algo está sucediendo

No se puede enfrentar algo si no reconocemos su existencia. Es en esta etapa de la vida donde los adolescentes necesitan ser enseñados de manera correcta sobre lo que les conviene y lo que no. Capacitar a los adolescentes para que sean buenos administradores de su sexualidad es sumamente necesario. Como líder, intenta crear espacios de diálogo y capacitación, donde además de enseñarles los escuches y puedan compartirte lo que creen, sienten y viven. Recuerda que esta generación no acepta fácilmente directivas si las perciben como autoritarias. Por ello, lo mejor que podemos hacer como consejeros es ayudarlos a que ellos mismos aprendan sobre el tema y descubran lo que les conviene hacer. No les prohíbas. Mejor escúchalos y dirígelos a tomar las mejores decisiones.

Confiesa a Dios tu pecado

El mensaje de todo consejero para un adolescente debe ser siempre que Dios es su padre celestial y Jesús su amigo y salvador, y que siempre pueden ir a ellos y compartir lo que les sucede. Que sepan que pueden confiar en ese Padre y ese Amigo, y confesarles también cuando han desobedecido.

Limita tus acciones

Debemos guiar a los adolescentes a que reconozcan que hay determinadas acciones o conductas que deben modificar, sobre todo aquellas que los exponen a caer fácilmente. A veces es necesario que decidan lo que van a hacer para no exponerse, o que se fijen ciertas reglas que desean cumplir a fin de no caer.

Debilita el poder de la pornografía

El poder de la adicción es justamente el de pasar a ocupar el primer lugar. Sugiérele al adolescente que está en este problema que descubra y desarrolle otras actividades que enriquezcan su vida. Enséñales a tus adolescentes a ser proactivos y no reactivos. Explícales que deben tomar las decisiones antes de estar frente al material pornográfico, y no después. Y asegúrales que, si se deciden a obedecer, tienen la oportunidad de buscar la protección de Dios, obedeciendo sus consejos y mandatos, para ser libres de la pornografía de una vez y para siempre.

Palabras de Esteban Obando

Esteban Obando

Esteban Obando

Es el Director de e625 Costa Rica. Es pastor de la iglesia «Cristo Viene». Tiene un profesorado en Biblia del Seminario Teológico Centroamericano y actualmente cursa una maestría en Liderazgo Pastoral.

Esteban Obando

El tema de la sexualidad, la pornografía y masturbación en la adolescencia no debe tomarnos desprevenidos como si fuera algo raro. Hoy en día es considerado como «normal» para el adolescente. Con esto no quiero decir que debamos estar de acuerdo ni que lo aprobemos. Pero simplemente no podemos ser ciegos a la realidad de nuestros chicos y chicas.

Hoy en día vivimos en medio de una sociedad mediatizada y sobre estimulada hacia el sexo y el erotismo. Cada vez más se toman como aceptables –y aun recomendadas– estas prácticas dentro de la vida cotidiana de los adolescentes. En este contexto, es mucho más fácil para tus chicos y chicas dejarse llevar por la inmensa influencia que les empuja hacia una práctica desordenada de su sexualidad, que seguir los preceptos de Dios. Una vez más, ahí entras tú…

¿Entonces? ¿Está mal?

Algunos dicen que ver pornografía es sano y hasta necesario, y que de esta forma el joven no andará en prácticas sexuales a edades tempranas. Sin embargo, el pensar más «moderno» y generalizado al respecto es el que apunta al hedonismo («¿Se siente bien? ¡Hazlo entonces! ¡Y no permitas que la religión te haga sentir culpable!»)

¿Cuál es la posición de la iglesia ante esto? Lamentablemente, muchas veces la iglesia se limita a decir: «Es pecado, y punto». O: «Es pecado porque la Biblia lo dice». Lo que sucede es que ninguna de estas explicaciones tiene validez para la mente de un adolescente. Primero, porque ellos necesitan argumentos. No podemos simplemente decirles que algo está mal y esperar que lo acepten sin pedir explicaciones. Y segundo, porque la Biblia… realmente no lo dice. Se hace necesario, entonces, que vayamos más profundo y busquemos los principios y argumentos que de verdad protejan a tus chicos. ¡Ellos deben entrar a esta batalla completamente convencidos que esto es algo dañino para sus vidas!

Es muy sencillo que tus chicos entiendan el peligro de la pornografía si tan solo les preguntas: ¿Qué genera en ti la pornografía? ¿Cosas buenas? ¿Pensamientos que edifican? Haz estas preguntas y escucha sus respuestas. Y por favor, no argumentes nunca que el estimular los órganos genitales al punto de la excitación es pecado, porque NO LO ES. Lo pecaminoso es lo que sucedió en tu mente para que llegaras a ese punto. He hablado con cientos de chicos, y aún no encontré uno solo que me diga con sinceridad que puede masturbarse sin tener pensamientos indebidos. El problema está entonces, no en el acto de estimular sus genitales, sino en que quien se masturba necesita algún estimulante que le ayude a alcanzar un orgasmo. Y si este estimulante proviene de una idea, un pensamiento o una fantasía sexual «ilícita» o aberrante, ¡entonces sí es algo contraproducente!

Además, la masturbación puede llegar a ser un sustituto para las relaciones saludables con otras personas. Algunos adolescentes cometen el error de elegir la masturbación como una manera malsana para tratar con su soledad, depresión, o frustración. Ellos se vuelven a la masturbación como un sustituto emocional para sus problemas, y en estos casos evidentemente hay que tratar también la raíz que los hizo llegar hasta allí.

El proceso nocivo

Si tus chicos tan solo miraran pornografía sin que nada sucediera en sus mentes, la situación sería muy distinta. Sin embargo, la historia y la experiencia nos dicen que esto es imposible. Y nos hablan de algo llamado adicción.

La adicción es muy sutil, y atrapa a la persona poco a poco. Usualmente la vemos actuar en cuatro fases. Si me permites, quisiera llevarte a la vida de Sansón para mostrarte estas cuatro etapas. (Si bien Sansón no miraba revistas ni películas pornográficas, se vio tentado exactamente en lo mismo que se ve tentado un joven con la pornografía…)

Este hombre tan fuerte tenía, sin embargo, una gran debilidad: las mujeres. Te animo a que leas su historia en Jueces capítulos 13 al 16, y luego analices conmigo 

La progresión de Sansón:

Paso 1: Observación «inocente»

A Sansón se le tenía prohibido unirse con una mujer que no fuera israelita. Aun así, sabiendo esto y bajo su voto de nazareno, él decide ir, muy «inocentemente», a ver a las filisteas. En Jueces 14:1 se nos dice que fue a un lugar prohibido y allí miró. Esto, evidentemente, produjo algo en su mente y en su corazón: DESEO. (Es por eso que uno de mis héroes, José, ni siquiera permitió que la tentación entrara en su corazón, sino que huyó, como leemos en Génesis 39:7–12).

Cuando se encuentran en esta fase, algunos de los pensamientos de los adolescentes suelen ser:

  • «No estoy lastimando a nadie con mirar.»
  • «Sé lo que hago. No me va a pasar nada.»
  • «Tengo todo bajo control. Puedo detenerme cuando yo lo decida.»

No quiero caer en lo exagerado, pero esto empieza simplemente mirando mujeres bonitas, coleccionando sus fotografías en la computadora o en posters, y mirándolas con mucha regularidad. Todo natural, sí… Solo que más adelante pueden cobrártela muy caro.

Paso 2: Experiencia «inocente»

En esta etapa, el deseo se ha convertido en realidad. La vida sexual de Sansón se convirtió en un pasatiempo del cual difícilmente podría salir. Sansón se metió tanto en este mundo que ya no veía la diferencia entre una cosa y otra. En Jueces 14 lo vemos casándose con la mujer, y compartiendo con ella y sus amigos (algo que estaba totalmente prohibido para él). Cuando nuestros chicos están en esta fase, saben que están haciendo algo que no es debido, pero creen que no lastiman a nadie y que «tampoco es para tanto».

Esta etapa se caracteriza por el coqueteo o flirteo que se da con el pecado. Sin embargo, la Biblia nos aclara que debemos huirle, no al pecado, sino a la pasión que nos lleva a ese pecado (2 Timoteo 2:22). Tus chicos aún no entienden esto y es necesario que tú sí lo entiendas. Esta fase es emocionante, ya que damos espacio a que un poco a poco la lujuria entre en nuestra cabeza. Y, aceptémoslo… la lujuria es emocionante. Esta etapa puede incluir acciones tan «inocentes» como ver desfiles de vestidos de baño o ropa interior, o películas con cierto erotismo, o navegar por la Internet durante horas… pero sin «caer» aún en el pecado. La masturbación, si bien durante esta fase no es todavía una adicción, se practica de vez en cuando.

Es muy sencillo para un adolescente convencerse a sí mismo de que estos rituales son inofensivos. Pero lo cierto es que, una vez que inicias un ritual, tarde o temprano cederás ante el impulso sexual. Haz que tus adolescentes sepan el peligro que están corriendo.

Paso 3: Conciencia silenciada

Sansón ya venía caminando por un camino peligroso, pero durante esta etapa sus deseos se hicieron más oscuros y peligrosos todavía. En el Jueces 16:1 se nos dice que simplemente vio a una prostituta y la contrató. Ignoró cualquier advertencia de sus padres, de su contexto y de su conciencia. ¡Así de ciego estaba! Y es que su lujuria no lo dejaba pensar con claridad. En esta etapa Sansón se encontraba tan preso de sus impulsos en el tema sexual, que movió sus límites a un punto de no retorno.

Los adolescentes que se encuentran en esta etapa ya practican la masturbación regularmente como una forma de vida. Recuerda que tanto la masturbación como la pornografía no son fines en sí mismos. Son medios para alcanzar placer corporal. La pornografía te lleva a la masturbación, y ella a la búsqueda desordenada de placer. Desafortunadamente, después del placer viene el dolor. Muchos de los chicos que practican esto lo hacen como algo divertido y emocionante, sin advertir el riesgo… Llegará, sin embargo, un momento en el que las cosas se aclaren y deban llorar.

Paso 4: Lamento

Este es el momento en que la persona toca fondo y se encuentra con una realidad dolorosa. Muchas personas les dirán a tus chicos que la masturbación es algo normal, natural y positivo. Después de todo, ¿cómo algo placentero va a ser malo? Es tu deber aclararles que, como en la vida, no siempre lo placentero es bueno, y no siempre lo bueno es placentero.

Sansón experimentó con muchas mujeres, y fueron ellas quienes terminaron arruinando su vida. Sansón fue un hombre que pudo haber dicho que no, pero que dejó que su lujuria tomara gradualmente control de su vida, hasta que la perdió.

Cuando un adolescente se encuentra en esta etapa, ya sabe que esto se ha convertido en una adicción. El problema es que ya no puede detenerse. Eventualmente querrá más, y empezará a tener sexo fuera del matrimonio. Y lo peor es que pronto se sentirá demasiado sucio e hipócrita como para presentarse ante Dios con sus cargas. ¡Cuidado! Si esta situación no se trata a tiempo y debidamente, puede llegar a un punto en el que a tus adolescentes los invada un sentimiento de frustración y decepción tal que los aleje definitivamente de los caminos de Dios.

¿Y qué dice Dios de todo esto?

Tus jóvenes necesitan saber que, según la Biblia, DIOS ES AMOR (1 Juan 4:8). Así que cuando Dios te dice algo, lo hace por amor. Y cuando te aconseja no hacer algo, lo hace por amor. Y cuando parece que quiere sabotear tu vida sexual, lo hace por amor. ¡Lo que está haciendo en realidad es amándote y protegiéndote!

Entonces, ¿qué dice este Dios de amor en su Palabra acerca de la pornografía?

Las consecuencias empiezan en la mente

«Ustedes han oído que se dijo: ‘No cometas adulterio’, pero yo les digo que cualquiera que mira a una mujer y la codicia ya ha cometido adulterio con ella en el corazón.» (Mateo 5:28)

La pornografía y masturbación no pueden ser la normalidad del cristiano

«Entre ustedes ni siquiera debe mencionarse la inmoralidad sexual, ni ninguna clase de impureza o de avaricia, porque eso no es propio del pueblo santo de Dios.» (Efesios 5:3)

La pornografía puede ser adictiva, y puede llegar a controlarte

«‘Todo me está permitido’, pero no todo es para mi bien. ‘Todo me está permitido’, pero no dejaré que nada me domine.» (1 Corintios 6:12)

Tu trabajo como consejero

Algunos detalles que no puedes dejar de mencionar cuando estés enseñándoles a tus chicos sobre este tema son:

  • Cada vez que cedes a la compulsión sexual…

*  tus impulsos sexuales se hacen más fuertes

*  tu anhelo por el riesgo aumenta

*  tu deseo de resistir la compulsión se hace más débil.

  • El decir «Prometo no volver a hacerlo» no es suficiente. Necesitas entender que el problema es más grande que tú mismo. Debes reconocer que necesitas ayuda.
  • Cuando se cruzan los límites y se establecen algunos nuevos, luego es más sencillo cruzarlos otra vez. Por eso es necesario ser radical y decir: «¡Este límite no lo cruzo, y no importa si parece muy exagerado de mi parte!»

Además, aquí tienes algunos pasos que puedes recomendarle a cualquier adolescente que esté batallando con este problema:

Identifica y evita:

No esperes que el problema se solucione por arte de magia. Identifica con papel y lápiz las cosas que te tientan (programas de televisión, teléfonos inteligentes, fotos en Internet, películas de cine). Luego toma la decisión de eliminar estas fuentes de peligro de tu vida.

Si tienes novio o novia, ¡ten mucho cuidado!:

No te expongas a situaciones con tu pareja que te aceleren las hormonas. Si tienes claro que no debes ir mas allá con él o ella, es posible que te tientes de evacuar esa tensión sexual con la masturbación.

Actúa:

En un momento de sobriedad mental, saca la televisión y la computadora de tu cuarto y ponlos en lugares de acceso público en tu casa. ¡Haz algo! Las cosas no van a cambiar solo porque digas: «Esta vez sí que lo lograré». Si la tentación viene de la Internet, existen programas que te pueden ayudar. Algunos bloquean los sitios sospechosos, y otros le envían un correo electrónico a alguien que hayas escogido previamente (como, por ejemplo, tu líder de la iglesia) cuando accedes a uno de estos sitios. Sea como sea, ¡toma cartas en el asunto!

Siembra en tus hábitos:

Sacar las imágenes pornográficas de tu mente no es sencillo. Para lograrlo, debes empezar a llenarla con cosas reales y buenas. El leer la Biblia a diario, el orar y el congregarse son importantes. Practicar deportes, trabajar en proyectos solidarios, y otras actividades por el estilo también pueden ayudar. Además, necesitas rendirle cuentas semanalmente a alguien de lo que estás haciendo y de cómo estás venciendo la tentación. ¡En esta etapa la honestidad es una prioridad!

Pídeles, además, a tus adolescentes que dejen de hacerse promesas de que nunca más caerán en este pecado. Cada vez que tu chico se haga esta promesa y la rompa, se frustrará, y esto entorpecerá el proceso de sanidad.

Y de más está decir que, como líder o consejero, tú debes tomar un compromiso con tu adolescente de orar por él o ella y de pedirle que te rinda cuentas constantemente, para que se sienta acompañado en el proceso.

Trabaja también sobre su autoestima. Satanás utiliza todos estos temas relacionados con el sexo como una de sus principales armas para decirle a tu adolescente que ya no es digno de acercarse al trono de la gracia de Dios. ¡Y con esto logra apartarlo de la única fuente que puede sacarlo de su problema! Por eso, no permitas que Satanás le diga mentiras al oído. ¡Que escuchen de ti las verdades de Dios!

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ATRIBUTOS DE DIOS

LIBRO LOS ATRIBUTOS DE DIOS

Los atributos de Dios en la biblia son las descripciones reveladas de Dios de su propia naturaleza y carácter. los atributos de Dios describen cómo es Dios. Santidad, amor, justicia, soberanía, etc. 

LA CRUCIFIXIÓN DE CRISTO

JESÚS EN LA CRUZ

Que Jesús fue ejecutado bajo Poncio Pilato es un hecho histórico cierto. Pero los Evangelios ven en este hecho el cumplimiento del plan de Dios para la redención de su pueblo y el mundo. Al tratar de comprender la muerte de Jesús en los Evangelios debemos recordar que, como…

¿QUÉ ES LA VERDAD?

Le dijo entonces Pilato: ¿Luego, eres tú rey? Respondió Jesús: Tú dices que yo soy rey. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio a la verdad. Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz. Le dijo Pilato: ¿Qué es la verdad?

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COMENTARIO A LOS SALMOS

La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma; El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo. Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón…

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COMENTARIO A LOS PROVERBIOS

El Libro de los Proverbios es una inspirada antología de la sabiduría hebrea. Pero esta sabiduría no es meramente intelectual o secular. Es principalmente la aplicación de los principios de una fe revelada a las tareas del diario vivir. 

COMENTARIO A ECLESIASTÉS 

Aunque el libro de Eclesiastés forma parte del Antiguo Testamento en hebreo, su nombre es en realidad una palabra griega que se remonta a la antigua traducción griega del Antiguo Testamento. Eclesiastés significa “maestro”, o “predicador”. La palabra viene del primer versículo del libro: “Palabras del Predicador,…” Por lo tanto, el título se refiere al maestro o al Predicador cuyas palabras conforman el libro.

HISTORIA DEL CRISTIANISMO

El estudio del desarrollo del testimonio cristiano durante los mil años que los historiadores han designado como Edad Media es sumamente complejo. Lo es, primero, por cubrir un período de tiempo tan dilatado, en el que se sucedieron cambios notables en todas las esferas del quehacer humano: política, económica, social, cultural y religiosa. Segundo, en estos siglos el cristianismo llega en su expansión “hasta lo último de la tierra,” en su movimiento hacia el Este (China) y el Oeste (Inglaterra).

DOCTRINAS DE CRISTO

Las doctrinas de Cristo pueden incluir un estudio de Su persona y de Su obra. Pero, puesto que Su obra principal fue la expiación, la soteriología generalmente se separa de la cristología.

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